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miércoles, 24 de julio de 2013

Cuaderno de Lluvia

Los milatardeceres volaron a otra esquina.

Ayer pasamos la primera página en www.cuadernodelluvia.com Una nueva sospecha, una nueva esquina, una nueva ventana.

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Ser alas de un mismo vuelo...



sábado, 28 de mayo de 2011

Las horas


Las horas revolotean encima de la mesa. Amancecen así, esparcidas entre lapiceros y carboncillos absurdos de un pintor que se despista en cada cuadro, vacila en las acuarelas del olvido, se deshace en los pasteles de tu ombligo.Cerca, esqueletos difusos que la noche riega con con las gotas incansables de sus sombras.Una perezosas hormigas moran las esquinas, algunas se atreven a ralentizar el tocata donde Lennon siembra tempestades. Así se traman los días . Horas que nacen de una verdad absoluta anestesiada por una duda, o por miles distintas y brotan de la misma caricia aunque el paisaje torne desnudez, aquel árbol ha crecido, atiende que aquí están mis cerezas. Desnudos de champagne que en mi copa te vas llevando, siento cómo agujerea la bilis del sueño invisible, el mismo que se postra debajo de la cama sin salida de emergencia y con leve escape de gas; polvo rasgado en las vestiduras venideras, días extraños, cuerpos clandestinos que se pierden como el agua sucia que corre por la calle cuando la vieja limpiaba el portal. Las burbujas desatan las horas de la ira, las fotografía se rompen, quedan los rostros, los vivos colores del revelado, mis manos humedecen, la reflex sigue encerrada en el cajón imposible . Son aquellas horas perversas la que gravitan en este colchón, tus arañazos los escribo en hielo, y la botella de ginebra ya no se asusta. Aunque suena a la canción, no sé prefiero días iguales o días distintos. Sírvete otra, no queda nada más en este cementerio.

domingo, 30 de mayo de 2010

Pablo y sus abuelitos


Cieza es una de esas miles de esquinas que teje el tiempo a su antojo. Quizá sea el mapa necesario para confundir miles de sentimientos. O un laboratorio impreciso, tan necesario como invisible, a veces.
Comentaba Vallejo que la verdadera sangre de un pueblo es su propia historia. Algo más tarde Salvador Allende contestaría que la historia era nuestra, y que la hacían los pueblos.

De buena mañana, la alegría paseaba cerca de un nieto que agarraba a su abuelo como si la vida dependiera de ello. La seguridad que da beber de la experiencia.

El jodiano, no paraba de preguntar cuál era la diferencia entre un pueblo y ciudad. Pablo era el nieto remolón que siempre quería la última golosina, de los de ahora ( aunque lo desconociera defendía la memoria).
Antonio, que no conocía el no por respuesta, era la causa y a su vez el azar de una vida injusta hasta que, en la sed de Francia, chocó con la abuelita de Pablo, Dolores.

Pablo alucinaba con la historieta de las manos del abuelo. Siempre se ponía igual de pesado. Después de birlarle la última golosina, le sacaba de la boca aquello de los mazos de esparto, de cómo con 15 años el Camino de la Fuente y esas malditas máquinas moldeaban sus dedos. Incluso, cuando pedía más detalle, el abuelito le contaba algo de la espartosis o de los maravillosos bocadillos de Cazante. Incluso desvelaba el secreto de las empanadillas de Mariano.

Pablo, no sabe todavía lo que es el hambre. Ni se imagina la desesperación que provoca. Tampoco entiende la necesidad que tuvo su acompañante de marchar a Francia. Que si a la vendimia, que si a la fábrica de Renault o a talar árboles en Córcega para que los suyos tuvieran un poquito más de leche en polvo, y olvidar las tórtolas de colores... Ni cómo tuvo el valor de dejar a su abuelita en Cieza con lo guapa que era. Aquella mujer con aquella mirada. Con tanta dulcura.

Pablo, es un experto en fotografía. Incluso se defiende cuando le da por jugar con su bombardino. No olviden que tiene 12 años. Casi todos los domingos, merienda con los abuelos. Siempre repite con lo mismo, de sobra sabe lo que quiere. Después de pegarle el palo a la caja de galletas y reponer la caja de caramelos. Rebusca en el escritorio del abuelito. Encuentra de todo: sobres con direcciones en francés, recortes de Le Monde, algún que otro franco, un par de lágrimas: heridas de un tiempo que nunca se olvida. El material perfecto para construir la próxima odisea.
El bureau tiene un cajón con una pequeña cerradura. Pablo tiene la llave de la inquietud. Y no se cansa de ver fotografías en blanco y negro de personas asustadas, con ropas pasadas de moda, entre paisajes y sentimientos contrariados con un París insólito, perfilado por la poesía de barricadas que guardaron tantos sueños. Al fondo, Dolores y Antonio no paran de llorar. Ninguna palabra puede recortar la amargura de sus lágrimas. Pablo sigue pidiendo explicaciones sobre los ropajes de los colegas de antaño.
Dolores y Antonio hallan la respuesta a tanto sufrimiento. Pablo, con la mirada algo aturdida, mira expectante a sus abues. Aguarda las palabras un par de segundos, hasta que su ingenuidad se manifiesta para cambiar de página: " No lloreis. Os quiero mucho. De acuerdo, nunca más rebuscaré en el cajón".

Antonio también le contó a su nieto, la historia del hombre bueno que le regaló a Cieza un hospital. Hoy, tuve la suerte de compartir destino con Pablo. Al acercarnos a Cieza, comenzaba a explicarme lo bonita que era la Atalaya (de su pueblo). Y que por favor bajara con él al río a pegarnos un buen chapuzón.

Quizá, a partir de aquella tarde, las fotografías cambien de color, de protagonistas, de escenario. Y empiecen a sentir la alegría.

lunes, 1 de junio de 2009

Cuidamos del Mar

Entre apuntes
entierro el último segundo de este tiempo,
releeo viejas poesías,
suspiro entre tus manos...

Y ella...riega lo escondido.

martes, 11 de noviembre de 2008


El universo es una perversa inmensidad hecha de ausencia. Uno no
esta en casi ninguna parte. Sin embargo, en medio de las infinitas
desolaciones hay una buena noticia: el amor. Los Hombres Sensibles de
Flores tomaban ese rumbo cuando querian explicar el cosmos. Y hasta
los Refutadores de Leyendas tuvieron que admitir casi sin reservas,
que el amor existe. Eso si, nadie debe confundir el amor con la
dicha. Al contrario: a veces se piensa que amor y pena son una misma
cosa. Especialmente en el barrio del Angel Gris, que es tambien el
barrio del desencuentro. Las historias amorosas de los tiempos
dorados son casi siempre tristes. Esto no basta para afirmar que
todos los romances fueron desdichados: sucede -tal vez- que el arte
necesita nostalgia. No se puede ser artista si no se ha perdido algo.
Los poemas de amor satisfecho aparecen como una compadrada de
mercaderes afortunados. Por eso los poetas de Flores buscaban el
desengaño, porque pensaban que cerca de el andaba el verso perfecto.
Casi todos quedaban en la mitad del camino. Manuel Mandeb veia las
cosas de un modo mas complicado. Admitia que la pena de amor conducia
al arte. Pero tambien sostenia que el proposito final del arte es el
amor. La recompensa del artista es ser amado. Asi pareceia opinar
Ives Castagnino, el musico de Palermo, quien componia valses
melancolicos al solo efecto de seducir señoritas. Cuando no lo
lograba, su tristeza le dictaba otras canciones que mas tarde le
servian para deslumbrar señoritas nuevas y asi recomenzaba el
circulo. Algunos muchachos sin vocacion artistica trataban de merecer
a las damas cultivando las ciencias, la bondad, el coraje, la riqueza
o la extorsion. Los autores de aforismos extrajeron de estas
realidades una conclusion modesta: si no fuera por el amor, nadie
haria gran cosa. Las muchachas beligerantes podian objetar que estos
pensamientos parecen reservados a la conducta masculina. Al respecto,
Mandeb creia que las mujeres hacian de ellas mismas un hecho
artistico.

El poligrafo de Flores, en un rapto de arbitrariedad, llego a
establecer un orden de cualidades, segun su eficacia para enamorar.
Coloco en primer lugar la belleza y luego la juventud, aclarando que
estas dos virtudes son tal vez una sola. Despues ubico las
condiciones espirituales: inteligencia y bondad. En ultimo termino,
el poder y el dinero. Muchedumbres de feos de cierta edad polemizaron
con Mandeb reclamando el derecho a ser amados por su limpieza,
trayectoria comercial o apellido ilustre. De todos modos, para este
oscuro pensador, el amor era una flor exotica cuyo hallazgo ocurria
muy pocas veces.

- De cada mil personas que pasen por esa puerta -decia- acaso nos
conmueva solamente una. Del mismo modo, quiza solo una entre las mil tenga
a bien impresionarse con nosotros. La cuenta es sencilla: sin contar
percepciones engañosas y desilusiones posteriores, la posibilidad de un
amor correspondido es de una en un millon. No esta tan mal, despues de
todo.
Pero dejemos la pura especulacion de los espiritus obtusos de Flores.
Mucho mas interesante es saber como amaron realmente. Para ellos habremos
de transcribir algunas historias que presumen de veraces y que han llegado
hasta nosotros por avenidas literarias o por oscuros atajos confidenciales.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Sin,con, o quizá


















Prisas incendiarias regateaban las baldosas,
sin reloj que degustara el sabor de su castigo.
Mañanas de nivea, nenuco y nubes rosas
excursiones acabadas en el roto de tu ombligo.

Clases de desdoble en las dunas de tu pelo
fisica y quimica en las escaleras del olvido.
Carreras en pasillos con sabor a caramelo
acicalan mis recuerdos en cada noche que se ha ido.

Derrama escarcha el vagon de mi pasado
en carceles de cloro, de rutina, de memoria,
envileciendo las agujas de un reloj siempre atrasado,
cuando sea niño no habra drama en esta historia.

Asi pues vendamos cara la derrota
de letras, pagares y acuses de recibo
cicatrices de papel caeran hoy en bancarrota
cuando aquellos muros dibujen los versos que no escribo.




martes, 24 de junio de 2008

Traiciones













Traiciones desnudas al ver amanecer,
luces gitanas que parten la mañana en dos si no te veo a ti,
se llena de hojas la sucia vereda que lleva a la esquina
y el frió aterrador que deja sin respiración una ciudad,
se convierte en el manto de tantos mendigos como yo
que alucinamos con ver el sol de alguna primavera.

Amores escondidos tras los parques vacíos,
las luces de los faroles que se niegan a morir injustamente,
y yo que desesperado soy como tu huella,
siguiendo tras los hospitales el aroma a la muerte,
buscando en los bares ya difuntos
el rastro mínimo de tu aroma sobrevolando
tanta perdición, tanta locura apagada y sin tu compañía.

Palomas aburridas de volar, y yo de mirarlas,
es tan pequeño este espacio sin ti, sin tus miradas,
es tan cobarde y tan agridulce aquel recuerdo
y el aire contaminado, y la escarcha de las mañanas
no colabora con los momentos en que vuelvo a creer,
quizás algún día se muera tanto dolor,
quizás este noviembre sea, primavera de amor.

sábado, 14 de junio de 2008

El Loco de la colina

En noches insulsas, esas en las que tu espalda y la calma desentierran el hacha de guerra, las horas se descuelgan de los grilletes del tedeo. Parece que siempre recurro a lo mismo, desde hace demasiado tiempo. Una de las mejores medicinas que colocan sin alcohol, cerca de una voz rotunda, experta, verde y cargada de libertad de esa con más ocho letras.
En mi habitación sembrada de folios que algún día volarán, este loco siempre vuelve, con la palabra por fusil. Desterrando el aullido en aquella lejana colina, acerca ilusiones y momentos mágicos cuando arranca sus silencios a su pertrechado micrófono.
Ponme otro güisqui que mañana te lo pago.
Vivir sin soñar es inhumano. Más del exceso que la sobriedad...

"Creo que no hay nada más terrible que el propio miedo. El miedo es como una cadena que nos impide caminar, como una camisa de fuerza que no nos deja movernos, como una cárcel invisible que nos priva del placer de la libertad.Por miedo nos quedamos sin contemplar los fantásticos paisajes que hay más allá de la frontera del temor. Por miedo nos negamos a caminar, a cambiar, a descubrir nuevos caminos y nuevos horizontes. Por miedo nos conformamos con la mediocridad y con la rutina. Por miedo no nos atrevemos a ser nosotros mismos y nos negamos y nos contradecimos. Por miedo dejamos de hacer lo que nos gustaría y hacemos cosas que aborrecemos. Por miedo nos dejamos oprimir y avasallar. Por miedo preferimos ignorar las verdades y nos refugiamos en las mentiras." Jesus Quintero


miércoles, 28 de mayo de 2008

Sucio, desmejorado violín











En la esquina de este tiempo
- la más cercana de la habitación-,
habita el olvido, entre una puerta oscura
y un jarrón despierto.

Antes, cuando latías
cualquier vecina reclamaba mi sal,
o aquella paloma
sentenciaba la tarde
con vistas al mar, con tu quebrada melodía.

Los niños paseaban por mi portal,
con caras de sueños,
con lápices de colores,
con la risa en la mano.
Ahora, el camión de la basura recuerda las 7 de la tarde.


Maldita, la hora,
maldito cuaderno,
sucio, desmemoriado tras tus desvaríos.
Paganini ya no pasea
cerca, por mi bureau,
donde te descubría un sueño.

Duermes alejado
del aire que te hizo crecer,
en sí bemol,
ante la menor,
sincopado, acomplejado.



Duermo,
intranquilo, horrorizado
por el vértigo mundano,
alejado de la avaricia urbana
agarrado a tus viejas cuerdas,
imaginarias, casi infinitas,
al fin, solo mías.



Despierto,
con cara de tonto,
aunque se despida la canción,
la voz de tu coche
relincha media noche.

Tu estuche,
yermo, inundado de vacío
no cierra ni miente.
Al final de la partida,
no encuentro los dados.

Mis manos,
arrancaron tus clavijas,
el deseo amagó en ristre
mientras el poeta
vomita sangre, letras perdidas
y besos por nacer.


Madrid, entre Mayo y Junio.