miércoles, 28 de mayo de 2008

Sucio, desmejorado violín











En la esquina de este tiempo
- la más cercana de la habitación-,
habita el olvido, entre una puerta oscura
y un jarrón despierto.

Antes, cuando latías
cualquier vecina reclamaba mi sal,
o aquella paloma
sentenciaba la tarde
con vistas al mar, con tu quebrada melodía.

Los niños paseaban por mi portal,
con caras de sueños,
con lápices de colores,
con la risa en la mano.
Ahora, el camión de la basura recuerda las 7 de la tarde.


Maldita, la hora,
maldito cuaderno,
sucio, desmemoriado tras tus desvaríos.
Paganini ya no pasea
cerca, por mi bureau,
donde te descubría un sueño.

Duermes alejado
del aire que te hizo crecer,
en sí bemol,
ante la menor,
sincopado, acomplejado.



Duermo,
intranquilo, horrorizado
por el vértigo mundano,
alejado de la avaricia urbana
agarrado a tus viejas cuerdas,
imaginarias, casi infinitas,
al fin, solo mías.



Despierto,
con cara de tonto,
aunque se despida la canción,
la voz de tu coche
relincha media noche.

Tu estuche,
yermo, inundado de vacío
no cierra ni miente.
Al final de la partida,
no encuentro los dados.

Mis manos,
arrancaron tus clavijas,
el deseo amagó en ristre
mientras el poeta
vomita sangre, letras perdidas
y besos por nacer.


Madrid, entre Mayo y Junio.

2 comentarios:

Paula dijo...

Hola Antonio!
Muy lindas palabras... ahoar me contas del violin! =)
te dejo un saludo grande y espero q tengas suerte en el estudio!

saludos desde Arg.

Anónimo dijo...

Ejem ... ese violin.. mi violin. GrACias por animarme a seguir con el ;-) y gracias por ofrecernos palabras tan maravillosas como este poema.
Da igual que hayan pocos fans, nunca dejes de escribir ... Aunque sean solo un par de ojos, sabes que estarán ahí para leeerte.

NoS VemOs en ClAse de FlaUta, Profe :-D UnAbRaZO!