sábado, 26 de julio de 2008

Un "claro que no te olvido"



Dicen que escribo para no pensar
sin pensar lo que escribo
sin decidir lo que siento
lo que percibo
si me lamento o me encierro
en una noche sin palabras.

Yo, simplemente,
amo y soy amado
desde mi primera infancia
por el rastro de tus ojos
por los besos enterrados
en un origen que desconozco.

Es facil ser amado
si lo amado no te dice:
-Cariño, duerme a mi lado,
que ya es de madrugada.

Creo que soy una ninfa
que baila en el agua mientras duermes
y los ojos no temen ver si se altera
el ronquido y la ola,
la calma y la deshonra.

Yo no soy ese hombre diferente
ni siquiera soy distinto
ni guardo paginas de plata
en cajones cerca de tu mano.

Yo no soy esa sombra
que te dice dulce al oido:
-Cariño, ven conmigo,
que tengo miedo a perder la alegria.

No me alejo, escucho una cancion,
sueño y despierto, vengo aqui y te cuento.

No se lo que digo, ese es mi silencio.
Solo sé que algo cambia si te tengo.

Cerca del origen de aquel beso,
en una trinchera cosida con los ojos cerrados.










lunes, 7 de julio de 2008

Dos versos

Me sobran dos versos inquietos
que se arremolinan en el regazo.
No los quiero ni los pretendo
¿Quién los quiere? los regalo.
¿Quién se atreve a disuadirlos
de la bruma y del espanto?
¿Quién pretende tan siquiera besarlos?.
Regalo los dos versos
que me tienen atormentado.

martes, 24 de junio de 2008

Traiciones













Traiciones desnudas al ver amanecer,
luces gitanas que parten la mañana en dos si no te veo a ti,
se llena de hojas la sucia vereda que lleva a la esquina
y el frió aterrador que deja sin respiración una ciudad,
se convierte en el manto de tantos mendigos como yo
que alucinamos con ver el sol de alguna primavera.

Amores escondidos tras los parques vacíos,
las luces de los faroles que se niegan a morir injustamente,
y yo que desesperado soy como tu huella,
siguiendo tras los hospitales el aroma a la muerte,
buscando en los bares ya difuntos
el rastro mínimo de tu aroma sobrevolando
tanta perdición, tanta locura apagada y sin tu compañía.

Palomas aburridas de volar, y yo de mirarlas,
es tan pequeño este espacio sin ti, sin tus miradas,
es tan cobarde y tan agridulce aquel recuerdo
y el aire contaminado, y la escarcha de las mañanas
no colabora con los momentos en que vuelvo a creer,
quizás algún día se muera tanto dolor,
quizás este noviembre sea, primavera de amor.

lunes, 23 de junio de 2008

Tequila: ‘Antes los jóvenes querían ser estrellas de rock, hoy prefieren ser brokers"


Los seis años que se mantuvo el grupo en activo, entre 1977 y 1983, fueron, cuanto menos, turbulentos para esta banda que fue pionera a la hora de trasladar el rock al castellano desde que debutara con 'Matrícula de honor' y que no supo evitar un destino que pasó inevitablemente por las drogas y, como consecuencia de ellas, por la disolución del grupo.


Ambos músicos llegaron desde Argentina y se sumaron a un grupo de compatriotas, todos ellos artistas, como Rubi, los hermanos Makaroff o Cecilia Rot, la hermana de Ariel. "Fue un dulce exilio con el que tuvimos la oportunidad de vivir en plena efervescencia nuestra primera juventud. Madrid nos unió mucho", comentan.

"Pocos errores cometimos para lo jóvenes e inexpertos que éramos", asevera Ariel Rot, quien prosiguió una carrera en solitario ya iniciada durante los años de Tequila y que luego formó, junto a Andrés Calamaro y su compañero en Tequila Julián Infante, otra legendaria banda del rock en castellano, Los Rodríguez.

"Entre nuestros aciertos está que todo fue muy natural; hacíamos lo que nos salía. De ahí nació una inspiración especial, una magia que nos hizo conectar con la gente de un modo no planeado", apunta Stivel.

"Quizá en lo que sí fallamos fue en no rescindir el contrato a tiempo -recuerda Rot-, lo que nos obligaba a otros cinco años de condena con la discográfica... algo que solo se solucionó al desaparecer la banda". Elmundo.es/28May

VUELVE TEQUILA!!!!!!!




domingo, 15 de junio de 2008

La "Puta herida"

Mujer oscura, poliédrica en sus caras, de métodos siniestros. Enmascarada en el victimismo más rancio, en un "todos y todo contra mí". Es triste llegar a comprobar una de las miserias humanas, y más si es la envidia, o si te centras en la mentira. Jugando siempre a perder quería ganar, pero eso en esta esquina no vale, a nosotros no nos la metes. Tus mil caras se revuelven en certezas, éstas que tenemos en nuestras manos una vez descifradas, con las que ahora reímos y comprendemos lo vacua que llegas a ser. Entre nosotros bailabas con una apatía eterna, enfrascada en el tercer paso, sin aclarar dónde empezaba y hasta donde querías llegar. Pero te pillé, te pillamos más pronto que tarde, entre la maleza, el topo herido resurge de manera natural aunque intente mostrar su enésima cara. Aunque recurras a esta vida de película coleando en otra escena que se desintegra por lo poco que interesas, por la fé invertida en, no en odio ( odiar es rancio, nosotros creemos todavía en el rock n roll y aquello de la elegancia) sino en la peor de las indiferencias.

Aún con esas, te deseamos suerte sin eco, sin regreso. Tú y tus historias, la misma papela de siempre, te echó tan afuera que no sabrás nada más de nostros. Y viceversa.

sábado, 14 de junio de 2008

El Loco de la colina

En noches insulsas, esas en las que tu espalda y la calma desentierran el hacha de guerra, las horas se descuelgan de los grilletes del tedeo. Parece que siempre recurro a lo mismo, desde hace demasiado tiempo. Una de las mejores medicinas que colocan sin alcohol, cerca de una voz rotunda, experta, verde y cargada de libertad de esa con más ocho letras.
En mi habitación sembrada de folios que algún día volarán, este loco siempre vuelve, con la palabra por fusil. Desterrando el aullido en aquella lejana colina, acerca ilusiones y momentos mágicos cuando arranca sus silencios a su pertrechado micrófono.
Ponme otro güisqui que mañana te lo pago.
Vivir sin soñar es inhumano. Más del exceso que la sobriedad...

"Creo que no hay nada más terrible que el propio miedo. El miedo es como una cadena que nos impide caminar, como una camisa de fuerza que no nos deja movernos, como una cárcel invisible que nos priva del placer de la libertad.Por miedo nos quedamos sin contemplar los fantásticos paisajes que hay más allá de la frontera del temor. Por miedo nos negamos a caminar, a cambiar, a descubrir nuevos caminos y nuevos horizontes. Por miedo nos conformamos con la mediocridad y con la rutina. Por miedo no nos atrevemos a ser nosotros mismos y nos negamos y nos contradecimos. Por miedo dejamos de hacer lo que nos gustaría y hacemos cosas que aborrecemos. Por miedo nos dejamos oprimir y avasallar. Por miedo preferimos ignorar las verdades y nos refugiamos en las mentiras." Jesus Quintero


jueves, 12 de junio de 2008

Desde una ventana del Mar Menor















Me acaricias
con tu cuerpo revoltoso
cubriéndome de algas
o de pececillos despistados
que resbalan entre mis dedos
como tu espuma blanca,
como el canto melifluo y sincopado
de tus risas y de tus quejas.

Me sumerjo en ti
y me mandas tu mensaje
de caracolas lejanas,
o me golpeas duramente con tus olas
zarandeando mis silencios
que quieren esconderse
del otro lado del inicio del levante.

A veces me arrastras,
me llamas desde tus corrientes
escondidas y falaces
susurrándome con tus resacas
promesas de sirenas y jardines
mar adentro...
Y a veces estoy a punto de creerte.


jueves, 29 de mayo de 2008

Crucigrama etimológico














Qué querrán decir las palabras cuando hablan entre ellas en plena connotación.
Cuál será su verdadero significado, su esencia.
Se dice que una palabra, es solo el fragmento de otra más primitiva. Arrastran con ellas una historia de cambios en constante mutación. Existen milenarias teorías de que ellas viajan en el túnel del tiempo, conjugando alfabetos a su gusto, buscando una conexión del intelecto del éxtasis y la trascendencia de la imaginación.
Extrañas combinaciones de letras son las encargadas de entrelazarse para formar una palabra, algunas de ellas, solo cobraran vida cuando son descodificadas por quien se atreva a pronunciarlas. Las palabras pueden transmitir o solamente leérselas, sin que los sentimientos entiendan el lenguaje, sin significado ni definición, simplemente fonética...

Palabras que mueren de sed y generosas; palabras acorraladas y acaudaladas; palabras inoportunas y exactas; palabras de colores, transparentes e invisibles; palabras inequívocas y redundantes; palabras con principio y final, media palabra y completa; palabras gritonas, calladas, lloronas y mudas; palabras presentes y ausentes; palabras con memoria o amnesia, dormidas y despiertas; palabras ciegas y videntes; palabras en penumbras e incandescentes; palabras embriagadas e insulsas, particulares y anónimas, secas y perennes, significativas y diplomáticas, místicas y mágicas, charlatanas y tartamudas, doloridas y felices, tatuadas y volátiles, dulces y amargas, intensas y puras; palabras dotadas e ignorantes, palabras incendiarias y frontales, palabras luchadoras e invasoras, matemáticas y metódicas; palabras soñadas y delirantes, anémicas y febriles; palabras memorables, asombrosas y desaparecidas; las palabras se entenderán cuando hablan en voz alta, o quizá solo seán, eso, palabras nada más.
Lo supuesto de lo superfluo, incesante búsqueda..

miércoles, 28 de mayo de 2008

Sucio, desmejorado violín











En la esquina de este tiempo
- la más cercana de la habitación-,
habita el olvido, entre una puerta oscura
y un jarrón despierto.

Antes, cuando latías
cualquier vecina reclamaba mi sal,
o aquella paloma
sentenciaba la tarde
con vistas al mar, con tu quebrada melodía.

Los niños paseaban por mi portal,
con caras de sueños,
con lápices de colores,
con la risa en la mano.
Ahora, el camión de la basura recuerda las 7 de la tarde.


Maldita, la hora,
maldito cuaderno,
sucio, desmemoriado tras tus desvaríos.
Paganini ya no pasea
cerca, por mi bureau,
donde te descubría un sueño.

Duermes alejado
del aire que te hizo crecer,
en sí bemol,
ante la menor,
sincopado, acomplejado.



Duermo,
intranquilo, horrorizado
por el vértigo mundano,
alejado de la avaricia urbana
agarrado a tus viejas cuerdas,
imaginarias, casi infinitas,
al fin, solo mías.



Despierto,
con cara de tonto,
aunque se despida la canción,
la voz de tu coche
relincha media noche.

Tu estuche,
yermo, inundado de vacío
no cierra ni miente.
Al final de la partida,
no encuentro los dados.

Mis manos,
arrancaron tus clavijas,
el deseo amagó en ristre
mientras el poeta
vomita sangre, letras perdidas
y besos por nacer.


Madrid, entre Mayo y Junio.